DON QUIJOTE

El hidalgo, el caballero, desde que conocí la fama lo que más les ha gustado es definirme o describirme, me han convertido en una celebridad con una fama que muchos me han visto disfrutar y pocos me han visto sufrir. Después de todo este tiempo sigo aquí y ha diferencia de lo que muchos piensan no soy el mismo, y no caigo en la definición que me han asignado todos estos años.

Muy loco
pero gracioso


"Lo de loco siempre me distinguió, y aunque al principio me molestaba he logrado ver parte de mi grandeza reflejada en tal famosa locura mía."

Valiente pero desgraciado


"Así como me llaman gracioso me llaman desgraciado, claro ejemplo de el poco entendimiento que he tenido , la valentía por otro lado, no lo es todo para mí."

Cortés pero impertinente


"Mi contraste favorito, por las implicaciones de carácter que implica la cortesía, y una impertinencia que defino como curiosidad y espiritú soñado."

LA PRIMERA PARTE

En el primer retrato de Don Quijote, que Cervantes lanzó al mundo (sin mi consentimiento) tuve la dicha de no estar consciente de la situación mientras el mito se creaba. Fui capaz de disfrutar mis primeras aventuras con una consciencia plena y un objetivo en mente sin ningún factor externo que fuera capaz de afectarme.

LA SEGUNDA PARTE

Cuando llega la segunda parte a manos de los lectores, yo ya estaba al tanto de lo que la gente pensaba de mí, multitudes nos rodeaban y nos pedían recitaramos un poco de nuestras aventuras, mientras que otros nos retaban y refutaban la veracidad de nuestras palabras. Lo que me hizo darme cuenta de que no agradaba a todos por igual, siendo ésta una de las lecciones más difíciles.

MI TERCERA PARTE

Después de tantos premios, reconocimientos y fama, hubo un tiempo en el que me consideré una leyenda, la fama subió a mi cabeza y me creía una obra de arte andante. Caí en una sed de atención que hasta ahora no he logrado saciar. Comencé a recibir medallas que no merecía y hubo un punto en el que sentí que mi competencia era el mismo libro.

SANCHO PANZA

Sancho Panza es y será mi amigo, cómplice y compañero siempre. Desde que murió creo que lo aprecio más que cuando estaba en vida. Nuestra amistad se convirtió en legendaria y es sinónimo de compañerismo y lealtad. Honestamente el es de las piezas más valiosa que este torbellino me dejó.

DULCINEA

El amor que todos leyeron, del que algunos se inspiraron y otros se burlaron, no quedó nada más que una enseñanza; el amor propio. Aprendí que lo mucho que me esforcé y lo mucho que soñé era pasajero pero por el tiempo que duró conocí lo que es el amor. Y aunque mis sentimientos no son los mismos, valoro lo que sentí.

EL MOLINO

Muchos creerán que el creador de mis desgracias, la razón de tantas burlas dirigidas a mí, la desacreditación a mi exploración y a mi búsqueda, gracias a esa situación todos me llamaron un loco y hasta el día de hoy incluso quienes más me admiran creen que gracias a mi locura llegué a donde estoy. No veo con amargura ese símbolo de mi vida, prefiero reconocerlo y enfrentarlo.

EL INGENIOSO HIDALGO

Muchos consideran a mi peor enemigo, el molino, lo que puede ser gracioso o hiriente; pero la realidad es que mi archienemigo siempre he sido yo. Mis más grandes logros y mis más grandes fracasos han sido por decisiones que yo he tomado. El distanciarme de Cervantes es algo que nunca me perdonaré, puesto que el me dio el reconocimiento antes que nadie, y gracias a el estoy donde estoy.